LA CANELA Y LA DIABETES

La diabetes, una enfermedad en aumento 
 

Daños oculares graves, deterioro renal, alteraciones ner­viosas y circulatorias, heridas que tardan en cicatrizar, propensión a padecer infecciones y un riesgo mucho mayor de sufrir un infarto cardíaco o un ataque de apo­plejía. Éstas pueden ser las terribles consecuencias de tener durante años un nivel elevado de azúcar en san­gre sin hacer nada para remediarlo. No se trata de asus­tar, pero sí de tomar conciencia de que la diabetes melli­tus no es una enfermedad menor sino un cuadro clínico complejo, que tiene serias repercusiones sobre la cali­dad de vida, la salud y las expectativas de vida de los afectados, por ello, lo mejor es evitarla. 

Además, la cantidad de personas que padecen esta enfermedad está experimentando un incremento de proporciones epidémicas: se calcula que los siete u ocho millones de afectados que existen actualmente en Ale­mania, llegarán a ser diez millones en el año 2010. y a nivel mundial es probable que la cifra actual de 175 millones crezca hasta los 300 millones de afectados de aquí a dentro de 25 años. La mayoría de ellos son "dia­béticos del tipo 2", es decir, los que padecen la deno­minada "diabetes senil", una modalidad de diabetes que se desarrolla a edades avanzadas. 

 El sistema de regulación del azúcar

Pero... ¿cómo llega a producirse este desequilibrio de los niveles de azúcar?

En los organismos sanos el nivel de azúcar en sangre (nivel de glucosa) oscila a lo largo del día dependiendo de las comidas. Por la mañana los valores normales están entre los 70 y los 110 miligramos por decilitro de sangre (mg/dl), siempre que no se haya comido ni bebi­do nada durante la noche, y aproximadamente dos horas después de haber ingerido una comida rica en azúcar y carbohidratos oscilan entre los 120 y los 140 mg/dl. Una vez cumplidos los 50, estos valores experi­mentan un incremento ligero pero constante, sobre todo en el caso de personas que hacen poco ejercicio físico. 

Son dos hormonas, la insulina y el glucagón, segregadas por el páncreas, las encargadas de regular el nivel de glucosa en sangre. Cuando este nivel es muy bajo, el páncreas segrega glucagón, él cual estimula al hígado para que libere glucosa al torrente sanguíneo. Si por el contrario, el nivel de glucosa en sangre es muy alto, entonces el páncreas lo que segrega es insulina, que se encarga de que las células adiposas tomen el exceso de glucosa del torrente sanguíneo. Cuando este mecanis­mo funciona de forma incorrecta o no funciona en abso­luto, se produce un problema de diabetes.

Así pues, la insulina es la única sustancia capaz de transportar la glucosa (el combustible energético celu­lar) a las células del organismo, lo que permite a su vez reducir y regular el nivel de glucosa en sangre.

Si no se produce insulina, o se produce muy poca, o si las células no reaccionan ante la insulina existente en el organismo, hay mucha glucosa que no llega hasta las células, que es donde normalmente tiene lugar su pro­ceso de descomposición, sino que permanece en el torrente sanguíneo y va deteriorando progresivamente el sistema circulatorio, los vasos sanguíneos, las venas y las arterias. 

Diabetes tipo 1 y tipo 2 

Las personas que padecen una diabetes mellitus tipo 1 producen muy poca insulina o incluso ninguna, y por eso son "insulinodependientes", es decir, tienen que recibir esta hormona del exterior ya que su páncreas ha dejado de fabricarla. Se trata de los diabéticos que se inyectan insulina, normalmente antes de cada comida. 

Por lo general suelen contraer la enfermedad durante su juventud, entre los once y los trece años, como resulta­do de la interacción de diversos factores como pueden ser la predisposición genética, desencadenantes exter­nos (por ejemplo, determinadas enfermedades víricas), así como desarreglos del sistema inmunitario que tienen como consecuencia la destrucción de las células del páncreas encargadas de producir insulina. 

Sin embargo, la diabetes tipo 2, también llamada diabe­tes de la edad, es la que padece el 90 % de los afecta­dos y tiene un desarrollo enteramente distinto: en este caso, su páncreas sigue produciendo insulina pero las células se han vuelto "resistentes" a esta sustancia, debido a factores hereditarios y no hereditarios, como son el sobrepeso, una alimentación incorrecta y muy rica en grasas y la falta de ejercicio físico. 

En las primeras fases de desarrollo de esta" resistencia" a la insulina, el organismo aún es capaz de compensar la mayor demanda de dicha sustancia haciendo que el páncreas la produzca en mayores cantidades. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo la producción de insulina se va agotando y lo que en un principio no era más que una alteración de la tolerancia a la glucosa (un incremento excesivo y más prolongado de lo normal del nivel de azúcar en sangre tras las comidas) termina con­virtiéndose en una diabetes declarada del tipo 2.

En los últimos años se ha venido detectando lo que podríamos denominar un fenómeno muy preocupante, la diabetes está haciendo aparición a edades cada vez más tempranas, incluso se están detectando casos de la llamada diabetes senil en pacientes muy jóvenes y resulta preocupante, pues la diabetes tipo 2 suele ir acompañada de otros" asesinos silenciosos" del siste­ma cardiovascular que, junto con el sobrepeso, la ten­sión arterial elevada y las alteraciones en el metabolis­mo de las grasas, configuran un conjunto de sintomato­logías denominado" síndrome metabólico". 

Existen otras formas de diabetes como, por ejemplo, la diabetes del embarazo (diabetes gestacional) o la dia­betes debida a una inflamación del páncreas o a la ingesta de determinados medicamentos, pero suponen un porcentaje mucho más reducido. 

También hay grandes diferencias por lo que respecta a los síntomas. Mientras que los típicos indicios, tales como sed intensa, incremento de la micción, cansancio, pérdida de peso y olor a acetona en el aliento, suelen aparecer casi siempre de manera aguda y drástica en los diabéticos del tipo 1, debido a la carencia total de insulina, en el caso de los diabéticos del tipo 2 pueden pasar años hasta que se llegue a diagnosticar la enfermedad y la mayoría de las veces suele ser de forma casual cuando el paciente acu­de al médico para consultarle otras molestias. 

Al principio la diabetes tipo 2 rara vez causa proble­mas muy evidentes, lo habitual son una serie de indi­cios que normalmente no se interpretan de forma correcta, como puede ser una sensación de sed más intensa de lo normal, heridas que tardan en cicatrizar o infecciones frecuentes. 

En muchas ocasiones los síntomas que aparecen deta­llados a continuación son indicios de diabetes o bien del ya citado síndrome metabólico:

  • Sed más intensa de lo normal
  • Aumento de las ganas de orinar
  • Calambres en las pantorrillas (sobre todo por la noche)
  • Cansancio sin aparente motivo
  • Debilidad
  • Dificultad para concentrarse
  • Menor capacidad de rendimiento
  • Astenopía (visión borrosa)
  • Dolores de cabeza
  • Llagas en los pies
  • Heridas que cicatrizan mal
  • Empeoramiento del estado general
  • Problemas de impotencia 

Por tanto  acuda sin demora a su médico de cabecera en cuanto detecte estos síntomas, que podrían corres­ponder a una diabetes mellitus! Sepa que se puede obtener un diagnóstico seguro a través de unos análisis de sangre y orina muy sencillos, y cuanto antes se detec­te la enfermedad menos daños llegará a ocasionar. 

De repente diabetes ¿ y ahora qué…?

Para muchos el diagnóstico de una diabetes tipo 2 supo­ne una verdadera conmoción. Los afectados se plantean preguntas como: "¿Tendré que seguir siempre una die­ta estricta?" o " ¿Ya no podré volver a comer cosas dul­ces?", y comienzan a angustiarse ante la perspectiva de tener que medicarse seriamente o incluso inyectarse insulina. 

Sin embargo, en la mayoría de los casos no es necesario tomar pastillas de por vida ni renunciar por completo al azúcar porque se puede reducir considerablemente el nivel de azúcar en sangre con la práctica regular de ejer­cicio físico, perdiendo peso y modificando los hábitos alimenticios, adoptando una alimentación equilibrada, pobre en grasas y azúcares! Además, estas medidas también influyen positivamente sobre la elevada presión arterial y el exceso de grasa en la sangre, ambos facto­res de riesgo que hay que incluir necesariamente en el tratamiento destinado a evitar la aparición de enferme­dades colaterales, sobre todo del sistema circulatorio y del aparato cardiovascular.
Sólo si estas medidas resultan insuficientes conviene recurrir a la medicación (con antidiabéticos orales) o a la terapia con insulina.

Los cursillos para diabéticos ofrecen a los pacientes y a sus allegados valiosa información sobre todos los aspec­tos que conlleva esta enfermedad, consejos para la vida cotidiana y apoyo a la hora de seguir la terapia ( mas adelante encon­trará direcciones donde le facilitarán información.).  

Test para el calculo del nivel de riesgo de padecer diabetes 

Este sencillo cuestionario le ayuda a determinar si tiene usted un alto o bajo riesgo de padecer esta enfermedad: 

¿Tiene más de 60 años?    
       Sí    No      
¿Tiene sobrepeso?
      Sí    No
 ¿Hace poco ejercicio físico?
      □ Sí    No 
 ¿Tiene la tensión arterial alta?
      Sí    No
 ¿Se le ha diagnosticado diabetes a alguno de los miembros de su familia?
      Sí    No
 ¿Come a menudo cosas dulces?
     □ Si,varias veces  a la semana
       No, en muy pocas ocasiones
 ¿Siente más sed últimamente sin motivo aparente?
     □ Sí    No
 Cuando se hace una herida en la piel, aunque sea insignificante ¿tarda en cicatrizar más de lo normal?
     □ Sí    No
 ¿Siente más picores de lo normal? 
    Sí    No
 ¿Ha tenido últimamente problemas con la vista?      
    Sí    No
¿Le han detectado unos índices de colesterol elevados?       
    Sí    No
 
Calcule su nivel de riesgo de diabetes. 

Cuanto mayor sea el número de respuestas afirmativas más elevado será el riesgo de llegar a padecer una dia­betes del tipo 2 o incluso de estar ya padeciéndola. Si éste es su caso..., ¡consulte sus factores de riesgo per­sonales con su médico de cabecera y pida que le hagan un análisis del nivel de azúcar en sangre! 

Recursos naturales para compensar los elevados niveles de azúcar                                                          

Los más recientes ensayos con personas diabéticas han venido a demostrar de forma contundente lo que ya hemos mencionado: que unos hábitos de vida sanos y sin excesos, que incluyan una alimentación variada aun­que pobre en grasas y rica en fibra, y la práctica regular de ejercicio físico adaptado a la edad, son la base de toda terapia para combatir la diabetes tipo 2.

Además de esto, nuevos ensayos clínicos han puesto de manifiesto la existencia de algunas sustancias de origen vegetal que han resultado ser muy útiles para mantener sano el metabolismo del azúcar, sustancias vegetales tan comunes en nuestro acervo cultural como la canela. 

Canela, una especie de propiedades sorprendentes 

ORIGEN

El canelo es un pequeño árbol que alcanza entre 3 y 10 metros de altura y su tronco no suele superar los 50 cm de espesor. Las hojas de este árbol son alargadas en for­ma ovalada, son brillantes, de color verde amarillento y tienen el mismo olor característico de la canela. Sin embargo, sus flores pequeñas y sedosas, de color blan­co o púrpura tienen un olor más bien desagradable.

La canela se obtiene de las ramas del canelo, que están cubiertas por dos cortezas, una de color blanco amari­llento y la otra más esponjosa e intensamente aromáti­ca. Este árbol es originario de India y Ceilán donde cre­ce de forma espontánea en los bosques de este país y del sur de la India. Hoy en día se ha naturalizado tam­bién en diversas zonas del océano índico (Madagascar e islas Seychelles), sudeste asiático e incluso América tro­pical (Brasil).

  HISTORIA

El término "canela" significa "caña pequeña" en clara alusión al tamaño de sus ramas, sin embargo no puede decirse que sea pequeña la popularidad de esta aromá­tica y conocidísima especia, que aporta un toque incon­fundible a postres, compotas, pastas, ponches, infusio­nes, dulces navideños y platos exóticos.

Pero, además de sus múltiples usos culinarios y en repos­tería, esta especia es también conocida desde muy anti­guo como una planta beneficiosa para la salud. Por ejemplo, el milenario sistema indio del Ayuverda (palabra que significa "ciencia de la vida") otorgaba un gran valor a esta especia. Uno de sus textos, el Saraha-Samhitha de 3.000 años de antigüedad, describe, además de otros aspectos, las siguientes propiedades de la canela:

·         estimula la circulación sanguínea, calienta el cuerpo...

·         contrarresta las inflamaciones...

·         estimula de forma general la curación de enfer­medades y tiene un efecto eferente sobre las sus­tancias tóxicas resultantes del metabolismo.

La canela también es bien conocida en China desde la antigüedad. Según reza una antigua tradición china, hace unos 2.000 años la canela era una especia extre­madamente valiosa que estaba reservada por decreto al disfrute exclusivo del emperador chino Shen-Nung Kwai. 

CALIDAD

Como ocurre con todas las especies vegetales, en el caso de la canela también existen grandes diferencias en lo que a su calidad se refiere. La canela en polvo que se encuentra habitualmente en el comercio casi siempre procede de la rama entera del canelo, es más barata y también recibe el nombre de "canela china", mientras que la canela que se obtiene de la capa interior de la corteza de los brotes jóvenes del árbol -es decir, la canela del interior de la rama- está considerada como "canela auténtica" y tiene un precio relativamente caro. Los principales componentes que encontramos en la canela común son aceites esenciales, el aldehído ciná­mico, ésteres aromáticos y taninos. Sin embargo, los fabricantes de prestigio que comercializan las varieda­des de canela de mayor calidad, destinadas no a un uso culinario sino terapéutico, someten los ejemplares a verificaciones especiales en sus laboratorios a fin de asegurar su adecuado contenido en aquellos principios activos que son responsables de los beneficiosos efectos para el organismo. 

PROPIEDADES

Son muchos los que conocen lo beneficiosa que es la auténtica canela en rama y el aceite esencial de canela cuando se tiene pesadez de estómago, dificultades digestivas y dolores leves de tipo convulsivo en el apa­rato digestivo.

Realmente, la canela aparece en la gran mayoría de los tratados de plantas medicinales, ya que se conoce des­de muy antiguo por posee diversas propiedades benefi­ciosas para la salud (antiséptico, antiespasmódico, larvi­cida y sedante nervioso). Sin embargo, han sido las más recientes investigaciones las que han demostrado que la corteza interior seca de las ramas del árbol de la canela (Cinnamomum ssp.) contiene un componente de estruc­tura química similar a la insulina que es capaz de influir positivamente, no sólo sobre el metabolismo del azúcar, sino también sobre el metabolismo de las grasas, pro­piedades éstas que, por novedosas, aún no figuran en la mayoría de la literatura publicada.

En el año 2003 se dio a conocer una investigación lle­vada a cabo en Estados Unidos en la que el "Human Nutrition Research Center" de Beltsville constató que el consumo regular de canela de primera calidad mejora considerablemente los niveles de colesterol y azúcar en sangre.

En su edición del 11 de diciembre de 2003, el "Phar­mazeutische Zeitung" [Diario Farmacéutico de Alemania] se hacía eco de este estudio y decía que los investiga­dores responsables del mismo daban por sentado que "el consumo de canela fina tiene como consecuencia una mejora del metabolismo de la glucosa y mejores niveles de lípidos en sangre".

Este saludable efecto de la canela se constató también en un estudio clínico realizado en Pakistán, en el que se analizaron los resultados obtenidos con cuatro grupos de voluntarios que padecían diabetes del tipo 2. Los integrantes de los tres primeros grupos ingerían, respec­tivamente, una cápsula con 1 gr, 3 gr y 6 gr de canela en polvo de gran calidad todos los días después de la comida. El cuarto grupo (grupo de control) tomaba un placebo, es decir, una cápsula de idéntico aspecto exter­no pero sin canela. Naturalmente los voluntarios desco­nocían a cuál de los grupos pertenecían. 

Al cabo de 40 días los grupos" auténticos", tratados con canela, presentaban unos niveles de azúcar en san­gre entre un 18 y un 29 por ciento menores que los del grupo de control (placebo). Así mismo, los valores glo­bales de colesterol (grasa en sangre) de los grupos tra­tados con canela auténtica habían experimentado una reducción de entre el 12 y el 26 por ciento. Se compro­bó que estos valores volvían a aumentar al suprimir la dosis de canela tras el estudio.

Estos recientes estudios han venido a constar la positi­va influencia de la canela sobre el metabolismo del azú­car y el apoyo que esta especia puede brindar a las per­sonas que padecen diabetes tipo 2. 

PRECAUCIONES

Por pura precaución, ya que no se conoce el efecto que podría provocar en los grupos de personas más sensi­bles, ningún preparado a base de canela debe de ser consumido por niños pequeños, mujeres embarazas o que están dando el pecho, así como por personas que padezcan de úlcera de estómago o intestino. Obviamen­te tampoco deben tomarla personas que sean alérgicas a la canela. 

CONCLUSiÓN

La combinación de unos hábitos de vida sanos en lo que a la alimentación, la práctica del deporte y el control del sobre peso ser refiere..., y el consumo cotidiano de un complemento alimenticio a base de canela de calidad, resultan de gran utilidad, en la gran mayoría de los casos, para combatir la diabetes tipo 2. 

NUTRICiÓN

La alimentación equilibrada es un recurso básico para combatir la diabetes. Una alimentación equilibrada no sólo contribuye a impedir que aumente el nivel de azú­car en la sangre, además ayuda a perder el exceso de peso y mantenerse en el peso ideal.

Debe darse preferencia a los hidratos de carbono de absorción lenta, los ricos en fibra como los que aportan los productos elaborados con harina integral, el arroz integral, el salvado de avena, el salvado de trigo, las patatas, frutas, verduras y legumbres. 

Hay que prestar también especial atención a la ingesta de grasas, ya que la grasa altera el efecto de la insulina en el organismo. Deben sustituirse las grasas animales por grasas vegetales y hay que reemplazar en lo posible los embutidos por patés vegetales y productos elabora­dos a base de tofu. 

MUCHO LÍQUIDO

Es muy importante que los diabéticos ingieran abun­dante líquido, unos dos litros diarios entre agua e infu­siones de hierbas o jugos de frutas y hortalizas no azu­carados que pueden también diluirse con algo de agua. Las herboristerías y centros de alimentación especial disponen de una amplia gama de estos productos, aun­que lo más aconsejable es que seleccione aquellos que son de mejor calidad, a poder ser de origen ecológico.

CURAS PURGATIVAS

Son muy aconsejables las curas de desintoxicación y lim­pieza del organismo, con jugos de plantas medicinales e infusiones de hierbas, una o dos veces al año, aunque siempre bajo la supervisión de su médico o terapeuta especializado! 

EJERCICIO FíSICO

El ejercicio fisico diario es un aliado irreemplazable. Aunque esta apreciación no sólo concierne a los diabé­ticos, puesto que el movimiento corporal y el aire puro estimulan la totalidad de los procesos metabólicos y consiguen que el organismo queme más azúcares y gra­sas. Por supuesto, no es necesario convertirse en un deportista de alto nivel. La marcha, la marcha nórdica con bastones, el ciclismo o la natación también son modalidades deportivas adecuadas que cualquiera pue­de practicar durante todo el año sin necesidad de hacer un gran esfuerzo, o simplemente paseos a buen ritmo.

Importante: se debe practicar media hora como mínimo y se puede aumentar ligeramente el rendimiento pero sin llegar al extremo de no poder mantener una conversación mientras se practica. No olvide que si hace ejer­cicio en compañia de su pareja o en grupo le será más fácil mantener una constancia y lograr los objetivos pro­puestos. 

DESCANSO Y VIDA SANA

Generalmente el diabético, del tipo que sea, puede lle­var una vida normal, sin embargo es para este tipo de personas muy importante huir de los excesos que pue­den provocar desarreglos importantes. El alcohol, el tabaco y el estrés no son aconsejables. Lo mejor es lle­var una vida muy ordenada, sobre todo en lo que a los horarios de las comidas y descanso se refiere, dormir las horas necesarias y reposar adecuadamente después de cada sesión de ejercicio físico. 

BUSQUE ASESORAMIENTO EN SU MÉDICO

En cualquier caso, antes de tomar una decisión que afecta a nuestra salud, usted debe saber si realmente padece diabetes y de qué tipo. Una vez que su médico le ha confirmado que se trata de una diabetes tipo 2, los consejos anteriormente mencionados le serán de gran ayuda para tener la diabetes tipo 2 bajo control.

En lo que a los productos a base de canela se refiere, herboristerías y farmacias ponen a disposición de los diabéticos una selección de complementos alimenti­cios, en forma de cápsulas o comprimidos, elaborados a base de canela de calidad, que pueden respaldar de forma natural las medidas terapéuticas prescritas por el médico.

En todo caso, y por lo que respecta a la ingesta de cual­quier producto a base de canela, ha de tenerse en cuen­ta lo siguiente:

·         De acuerdo con las experiencias recopiladas, han de transcurrir de seis a ocho semanas hasta que se observa un efecto sobre el nivel de azúcar en sangre.

·         La canela no provoca efectos indeseados. Si se con­sumen estos preparados siguiendo las indicaciones sobre su correcto uso no es de esperar que se pro­duzcan reacciones adversas en ningún caso. Ahora bien, aún no se han efectuado análisis especiales con grupos de población más sensibles como niños o embarazadas, con lo que por motivos de pruden­cia se desaconseja su empleo en tales casos. 
 
 
Organizaciones de interés para el diabético
- Sociedad Española de Diabetes (SED) CI D. Ramón de la Cruz, 88 - oficina 1 28006 MadridTel.:  91 401 33 42www.sediabetes.org
- Federación Española de Asociaciones de Educadores en Diabetes (EEAE.D.)
C/ Raimundo Fernández Villaverde, 10 - Entreplanta 28003 Madrid
 Tel.:  91 5545789I  91 5532814
www.feaed.org
- Sociedad de Endocrinología y Nutrición (SEEN)
C/ Villanueva, 11 - 28001 Madrid
 Tel.:  91431 3294www.seenweb.org
Direcciones de Internet
 www.fundaciondiabetes.org www.diabeticos.com www.vidaydiabetes.com www.tododiabetes.com www.diabeteshoy.com www.diabetesymas.com www.controlatudiabetes.com
 
Bibliografía recomendada
 Juan Madrid Conesa
Libro práctico de la diabetes Publicado por Espasa-Calpe, S.A. ISBN: 8467019530
 
 W.K.C. Guthrie y Richard A. Guthrie
La diabetes
 Publicado por Ediciones Obelisco, SA ISBN: 847720957X 
Sheri Colberg
Diabetes y ejercicio físíco
 Publicado por Ediciones Tutor, SA ISBN: 8479024224
 
VV. AA.
Alimentación en la diabetes
 Publicado por MCGRAW-HILL / Interamericana de Mexico ISBN: 9701044711 
 
VV. AA.
Diabetes de la A a la Z
 Publicado por Ediciones Paidos Ibérica, S.L. ISBN: 8449316014 
 
Rosemary Walker y Jill Rodgers
Diabetes: Manual práctico para el cuidado de su salud Publicado por Tursen, S.A. Hermann Blume Ediciones ISBN: 8489840555 
 
Susana Zchurmitten
Cocina para diabéticos
 Publicado por Trident Press Internacional ISBN: 158279720X 

Autora: Dra. Petra Küster

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